Los Hijos del Mundial

Ahora que estamos viviendo la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018, la euforia deportiva se respira en el aire, mientras los ánimos y temperatura poco a poco van subiendo a tal grado que también dan ganas de meter un golazo.

Y es que pocas cosas como el futbol y el sexo despiertan en todos tanta pasión. Parecen dos mundos distintos, pero que al fusionarse pueden provocar impulsos que te orillan a anotar ¡una, dos, tres veces!, mientras saboreas la victoria y vives en carne propia la satisfacción de apuntar directamente a la portería.

El sexo debe ser divertido; si eres un auténtico aficionado puedes celebrar con la playera puesta, al tiempo que tu animadora te acompaña a saborear las mieles del balompié. ¿A quién no le gustaría festejar con su pareja los triunfos de su equipo favorito en la cancha? Tú puedes hacerlo, pero ¡aguas con la puntería!

Enciende tu pasión, pero sin autogol, pues las decisiones poco meditadas acaban siendo un “golpe de suerte” que dura 9 meses de arrepentimiento. En un estudio publicado por el British Medical Journal, se demostró que hay una relación directa entre los triunfos deportivos con el aumento de la tasa de natalidad. De hecho, en Cataluña los nacimientos aumentaron 16%, tras la victoria del Barça en la Champions League del 2009.

Tener un hijo, producto de una pasión desbordada, es cosa seria, pero regarla dos veces por una euforia colectiva estimulada por un sentido de pertenencia es peor. La conciencia no puede estar tranquila cuando los amantes del balompié perjudican a un inocente de forma irreparable: Poniéndole el nombre de su jugador favorito.

Imagina a un ginecólogo que se llame Maradona Gómez o a un Paco Palencia, pintor gótico, nacido en 1986. No anotes fuera de lugar, si eres aficionado de corazón mejor usa los Playboy Condoms: Nation Fest 2018, una nueva edición de latas mundialistas; condones futboleros que evitarán que le pongas a tu hijo Hugo si te apellidas Sánchez; Ronaldinho si formas parte del clan Martínez; Pelé, Xabi Alonso, Piqué o Khedira si eres de los López o hasta Robben Díaz.

No le pongas Jorge –Campos- al niño, ni hagas que su nombre acabe con su carrera. Recuerda que tu festejo dura una noche, pero su nombre toda la vida. ¡No queremos otra generación mundialista!

Tira a ganar y ¡qué comience el juego, pero con Playboy Condoms!

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